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viernes, 7 de agosto de 2026

La abundancia de datos

Todo es cuestión de medidas, pero hay quienes creen que mientras más información se dé o reciba es mejor...

Félix Arturo Chang León
en Exclusivo 07/08/2026
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La abundancia de datos
Hay excesos tanto o más dañinos que las carencias. (Alfredo Lorenzo Martirena Hernández / Cubahora)

No solo está demostrado en la literatura detectivesca que la mejor manera de ocultar algo es ponerlo a la vista como sostiene obras que leímos en el siglo pasado los que tuvimos en ella la etapa juvenil.
Recuerdo que allá por la década de los 60 de aquella centuria un grupo de niños preparábamos una travesura a espaldas de nuestros padres, y a alguien se le ocurrió una sencilla idea para despistarlos y que no supieran a dónde íbamos.

El estratega infantil impartió las orientaciones: nos acercamos y uno habla de ir a un sitio, otro comenta que entonces ira a otro, luego en otra casa decimos bien alto para que se escuche que estaremos por tal sitio mientras al mismo tiempo otro dirá otra cosa.

Explicó que cuando intentaran descifrar dónde estábamos, o preguntaran a otros padres, se quedarían sin saber y nos dejarían tranquilos porque habían oído tantas cosas que se quedarían locos y no sabrían qué pensar.

De esa manera, no había que ir a escondidas, sino que a la vista de todos podríamos ir tranquilamente hacia donde queríamos sin que nadie preguntara nada, confundidos por el exceso de información que habíamos propagados.

Esta no es la primera vez que en este espacio hablamos de lo nocivo que resulta un volumen de información que no podemos procesar ni tampoco entender o interpretar correctamente, pero en esta ocasión abordaremos algo no tratado aquí.

Si la anécdota recordada denota una total irresponsabilidad infantil, el método es diabólico si es usado con malas intenciones, sobre todo porque induce a no actuar o mejor dicho: hacerlo incorrectamente.

De esa manera se va abonando el terreno para que, al presentarse un problema, poder aprovechar las emociones con el propósito de prácticamente hacer que la víctima proceda de forma tal que hasta se haga daño él mismo.

Si de repetidamente por diferentes canales califican a alguien de fallido sin más detalles, y al mismo tiempo en otros mensajes se señalan una y otra vez propósitos no cumplidos u objetivos no alcanzados, se crearán estados anímicos inusuales.

Bastará elaborar textos malintencionados en los que se formule el problema, y también sea reiterado de diferentes maneras y lanzados como bombas sobre una comunidad agobiada prolongadamente por situaciones duras y difíciles.

En un contexto de dificultades insolubles o cuya solución dependa fundamentalmente de factores externos y que desde afuera sean creados artificialmente, llegará un momento en el cual fatalmente se presente la propuesta de solución.

Más que propuesta o sugerencia, descarnadamente esa solución puede calificarse de criminal inducción a realizar actos que hasta provoquen mayores penurias, pues en eso consiste la estrategia de comenzar dando abundante información mal intencionada.


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Félix Arturo Chang León

Periodista cubano de origen chino que nació y vive en Cuba. Santa Clara. Dirigió el periódico Vanguardia durante 16 años.


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