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jueves, 1 de enero de 2026

Vivir el 2026: más allá de sobrevivir

No basta sobrevivir, sino disfrutar la vida sin miedo al fracaso, con esperanza activa y responsabilidad ciudadana...

Félix Arturo Chang León en Exclusivo 01/01/2026
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Nuevo año
Quien acepta la derrota, por mucho que mire, no verá los caminos hacia el en bienestar (Alfredo Lorenzo Martirena Hernández / Cubahora)

El 2025 nos enseñó a resistir, pero también aprendimos que el 2026 tampoco transcurrirá fuera de nosotros, sino dentro, y solo quien fortalece su mente y halla el sentido de la vida, siente realmente el inicio de algo distinto y se prepara.

No basta con que cambie el calendario, también debe modificarse la manera en que enfrentamos lo cotidiano, sobre todo cuando son tiempos de escasez porque la mente humana es el recurso más valioso.

Fueron 12 meses de convivir con sobresaltos en 2025 sin perder colectivamente la calma ni la fe, aunque individualmente uno se siga exasperando ante cada contratiempo que parece presentarse como el irresistible.

Las carencias no determinan la dignidad, sino la actitud ante ellas para descubrir la lección que encierra cada uno de los problemas materiales, en cuyo enfrentamiento se puede definir el valor humano de una persona, su esencia moral, espiritual o ética.

Esa cualidad no radica en la cuantía de posesiones materiales ni logros externos, ni aún cuando estos son innegables aspiraciones legítimas y necesarias como incentivos para la vida y la búsqueda de constantes mejoras.

Sin embargo, en pobreza extrema se puede mantener la dignidad intacta si se actúa con integridad, pero por supuesto que ello requiere de resiliencia ante escaseces y preservar valores humanos pese a adversidades. No es fácil. Es obra de titanes.

La clave está en entender que no controlamos totalmente lo que ocurre, pero sí nuestro yo interior, la manera en que reaccionamos, pues el pensamiento puede ser positivo, y entonces la mente serena y confiada, abre y obra soluciones donde parecía no haberla 

En cambio, un pensamiento negativo acorrala, ahoga la iniciativa y cierra caminos a la búsqueda de cómo resolver los problemas, y aunque las soluciones sean evidentes, no se verán si es aceptada la derrota.

Si en vez de hacer depender el bienestar por lo que sucede en la vida material, interpretamos lo que vivimos y cultivamos nuestro mundo interior podremos transformar quejas y lamentos en propósitos, la pesada espera en calma, y la dificultad en oportunidad.

El mundo interior es un espacio en que podemos sembrar fuerza, allí germinan la serenidad y la confianza, es donde se desbroza el pesimismo paralizante, florecen ideas, nacen propósitos y la fe encuentra caminos donde otros solo ven muros infranqueables.

Nadie puede negar lo difícil que resulta esa actitud que se aprende a cada minuto con actos que parecen insignificantes como escuchar y observar mucho más y enojarse o deprimirse menos, e incluso, agradecer hasta las pruebas que nos somete la vida.

Así, vivir el 2026 no será un tortuoso trayecto para conseguir lo que faltó en 2025, sino un motivo para agigantarse dentro de nuestra propia conciencia y hallar la mayor victoria en mantener la serenidad mientras enfrentamos las dificultades, y no tanto en vencer los infortunios, que es innegablemente importante.

Si logramos vivir este nuevo recorrido del planeta alrededor del sol, descubriremos que la felicidad no es solo un sentimiento: es una manera de vivir con la convicción de que la esperanza no es ingenua utopía, sino inteligencia emocional aplicada a la vida para vivir otros 365 días de duras pruebas.

Cada jornada traerá pruebas, pero también oportunidades para demostrar que la mente humana, cuando se alimenta de confianza, puede convertir la carencia en creatividad y la incertidumbre en descubrimiento, porque pensar bien es empezar a vivir mejor; creer en uno mismo que es ya una forma de vivir y vencer.

Quien logró resistir el 2025 ya sabe de qué está hecho. Pero el nuevo año impone un desafío mayor: encontrar sentido a lo vivido, para que cada paso tenga horizonte y cada amanecer signifique posibilidad. Tal vez esa sea hoy la verdadera victoria: seguir creyendo que vale la pena vivir.


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Félix Arturo Chang León

Periodista cubano de origen chino que nació y vive en Cuba. Santa Clara. Dirigió el periódico Vanguardia durante 16 años.


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