Denny Santana, Sully Rodríguez, Lien Villavicencio, Gabriela Rodríguez y Karla González Horta forman parte del emergente y empoderado movimiento fotográfico matancero.
La principal línea expresiva que comparten es la fotografía documental por lo que decidieron enviar sus proyectos con el afán de aplicar en una de las diez becas gratuitas que ofrece el proyecto Witness cada año a artistas cubanos del lente.

“Para optar por una de las becas cubanas debíamos enviar un proyecto de fotorreportaje o una serie documental de alrededor de 15 imágenes y un texto, explica Denny Santana Torres.
“Presenté una de las series fotográficas del proyecto Bostezo de la espera, sobre un limpiabotas que vive aquí en Matanzas, que luchó en la Sierra Maestra.

“Tuve la oportunidad de participar en una charla que dieron Rikky Azarcoya, Erika Balestra y Alain Pantaleón en Fotocanímar y me enamoré del enfoque que ellos le dan a su fotografía, la proyección tan humana que ellos le dan.
“También supe ahí que ellos todos los años lanzan las becas. Llevo poco tiempo en la fotografía y aun así cuando salió la convocatoria decidí presentar el proyecto al que más tiempo he dedicado.
“Comencé a hacer fotografía porque a mi abuelo le detectaron un linfoma celular, que es un tipo de cáncer. Yo quise documentar el proceso de cómo mi abuelo, siendo una persona tan activa durante toda su vida, tuvo que disminuir el ritmo de sus actividades diarias, su reacción y la de las personas que convivimos con él.
“A partir de ahí nació mi proyecto más personal, más íntimo y que se encuentra aún en desarrollo, que es HTLV, recuerda Gabriela Rodríguez.

“Este año para mi tesis de Licenciatura en Periodismo hice una serie fotográfica sobre las peleas de gallos en Carlos Rojas, un pueblo de la provincia de Matanzas. Utilicé una muestra del ensayo para presentar a la beca.
“Es un trabajo que describe y analiza la práctica de las peleas de gallos y expone la falta de conocimientos que existe alrededor de ellas. Evidencia su presencia en la provincia de Matanzas como una práctica cultural que tiene gran popularidad y muchísimo alcance”, comenta Lien Villavicencio Cabrera.

“Mi proyecto habla sobre la historia de vida de un señor que acostumbra a pescar en las orillas del río San Juan, en el paseo cultural de Narváez. Me acerqué a él con el objetivo de fotografiarlo mientras pescaba. A medida que la relación se hizo más cercana descubrí como terminó en la pesca”, expresa Sully Rodríguez.

“El mío es un proyecto que vengo desarrollando hace algún tiempo. Al inicio no pensé publicarlo, solo era para salvaguardar la memoria de la infancia de mi hijo.
“Se trata de un archivo de todas las vivencias que tiene, pero cuando veo las imágenes no solo lo veo reflejado a él sino a muchos niños cubanos que tienen las mismas características que él y juegan y mantienen esa inocencia a pesar de todo lo que se vive.
“En esas imágenes me encontré también a mi cuando tenía su edad y eso es lo que quería visibilizar con este proyecto, la inocencia que habita dentro de nosotros”, agrega Karla González Horta.
Cada uno en sus diarias actividades esperaba con ansiedad los resultados. Sorprendidos, pero agradecidos fueron notificados el 31 de julio como becarios del Witness Photoworkshop 2025 para recibir un taller entre el 5 y el 12 de septiembre en La Habana, junto a fotógrafos extranjeros.
“Fue un poco tenso. A las 8 de la mañana más o menos ellos enviaron un correo dándonos la noticia y la tarjeta de felicitación porque habíamos logrado alcanzar la beca”, dice emocionada Sully.
“Era una noticia que no esperaba realmente. Me inscribí para participar por embullo de mis compañeros, pero no pensaba recibir la oportunidad, recuerda Karla. Por eso también me siento feliz, agradecida y sorprendida”.
“Yo recibí la noticia de que me habían aceptado en la península de Guanacahabibes, monitoreando el desovo de tortugas marinas. Allá ni siquiera tenía buena cobertura. Para mí fue una felicidad enorme saberlo en un lugar tan inhóspito, tan difícil porque estábamos en condiciones de campaña. Fue una felicidad muy grande”, agregó Gabriela.
Desde el ímpetu propio de su juventud y las expectativas a flor de piel, todos coinciden en que esta será una oportunidad grandiosa para el desarrollo de su carrera profesional.
“Es una satisfacción tanto personal como profesional porque así se conocerá más mi trabajo. Desde que empecé la fotografía supe de la existencia de ese concurso y me había presentado una vez y no aprobé, opina Denny.
“Me posibilitará adquirir conocimientos de fotógrafos destacadísimos que son referente para mí. Será una experiencia única y enriquecedora para mi formación. Me aportará una mirada más crítica y sensible hacia la sociedad en que vivimos y sus problemáticas, valora González Horta.
“Es un gusto inmenso haber obtenido esta beca porque es una de las más importantes que hay en cuanto a proyectos fotográficos, la fotografía documental, el story telling o, como se conoce, historia para contar.
“Pienso aprovechar la oportunidad que se me ha dado a pesar de llevar tan poco tiempo en este mundo. Me siento muy afortunada, creo que va a ser muy instructivo para abordar la fotografía documental de una manera más profesional y ética”, sostiene Gabriela Rodríguez.
“Es genial no solamente por el hecho de la beca en sí sino porque el grupo Witness está compuesto por cuatro fotógrafos, dos mexicanos y dos cubanos, que tienen una vasta experiencia en este género fotográfico y nos dan la posibilidad de acceder de forma gratuita.
“Creo que será grandioso porque no solamente vamos a aprender cosas técnicas sino también herramientas que requiere la fotografía documental para crear historias a través de imágenes”, considera Sully Rodríguez.
“Para mí obtener la beca Witness de 2025 fue una tremenda sorpresa aunque fue algo por lo que luché. Llevo dos años viendo la convocatoria. Nunca me había presentado pero siempre tuve la idea de hacerlo porque creo que es un espacio realmente bueno para mi formación como fotógrafa y además compartir con importantes artistas de Cuba y otros países puede ser positivo para para mi carrera.
“Estudié Periodismo en La Habana, cuya Facultad de Comunicación es una de las que mejor realiza un trabajo orientado a las fotografías desde primer año, aunque no son muchas las personas que se gradúan con una tesis de fotografía, ni los profesores ni las asignaturas orientadas a la fotografía.
“Creo que el taller también servirá para demostrar la cualidad expresiva, la carga simbólica que contiene la fotografía”, valora Lien Villavicencio.
El propósito de Whitness es ayudar a los fotógrafos cubanos a encontrar su propia voz y visión para contar historias que impactarán a futuras generaciones.
Desde esa perspectiva, la selección de estos jóvenes para asistir al taller de Witness reafirma la certeza de la existencia en Matanzas de un sólido grupo de fotógrafos quienes, sin obviar ni desconocer la tradición existente en la provincia con creadores de diferentes generaciones, estilos y estéticas reconocidos a nivel nacional e internacional, imponen su manera de ver y hacer la fotografía documental.
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