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martes, 19 de mayo de 2026

Las 7 maravillas del fútbol

Las selecciones con más posibilidades de tomar la delantera en el Mundial...

Adrian Ordoñez Díaz
en Exclusivo 18/05/2026
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FIFA 2026
FIFA 2026

A la cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya le queda poco. Menos de un mes para el torneo más visto del mundo. Con la vista puesta en Estados Unidos, México y Canadá, las principales potencias del fútbol internacional dan los últimos retoques a sus equipos.

La expansión a 48 selecciones no solo modifica el calendario; también transforma la forma de construir un candidato. Las prelistas ampliadas de 55 jugadores se han convertido en auténticos mapas estratégicos: con mayor cantidad de partidos que jugar, mayor rotación necesitaran los atletas.

En este escenario, siete selecciones aparecen como las grandes referencias del panorama internacional: Francia, España, Argentina, Inglaterra, Portugal, Brasil y Países Bajos.

Francia: primero del ranking

La vigente referencia del fútbol mundial sigue siendo Francia. El proyecto encabezado por Didier Deschamps desde 2012 combina continuidad, experiencia y un arsenal probablemente incomparable en el contexto actual.

Tras disputar dos finales mundialistas consecutivas, “Les Bleus” han consolidado una estructura competitiva que absorbe talento joven sin perder estabilidad táctica. Si bien Kilyan Mbappe (tan polémico en estos días) es el rostro de Francia, la actualidad ofensiva del equipo hace que no se enfoque en un solo hombre, nombres como: Ousmane Dembélé, Desiré Doue, Rayan Cherki, Bradley Barcola y Michael Olise aportan desequilibrio y creatividad.

Las salidas de referentes históricos como Antoine Griezmann y Hugo Lloris marcan el cierre de una era, pero también abren la puerta a un modelo más físico y vertical.

El gran valor francés está en la gestión colectiva: Los gallos han construido un equipo capaz de ceder posesión y destruir rivales mediante transiciones rápidas, sin depender exclusivamente del brillo individual.

España: juego sólido

A su vez España representa la evolución táctica más dinámica del fútbol europeo. “La Roja” bajo la conducción de Luis de la Fuente, abandonó definitivamente la posesión horizontal para transformarse en un equipo agresivo, vertical y de presión alta.

El ciclo reciente —con títulos en la Nations League y la Eurocopa— consolidó un funcionamiento colectivo extremadamente eficaz. El símbolo de esa nueva generación es Lamine Yamal quien, a sus casi 19 años, se ha convertido en el principal desequilibrante ofensivo.

El seleccionado ibérico recurrirá constantemente al juego por las bandas, ligado a uno de los medios del campo más completo del torneo.

A la hora de las ausencias la más notoria es la del capitán Dani Carvajal, una temporada bastante floja con el Real Madrid y un historial de lesiones cada vez más extenso han convencido a Luis de la Fuente de no convocar al 6 veces ganador de champions.

Argentina: el campeón

La selección argentina continúa instalada entre las grandes amenazas del torneo gracias a un mérito poco común: mantener el hambre competitiva después de haber ganado prácticamente todo.

El trabajo de Lionel Scaloni ha logrado sostener la intensidad emocional de un grupo liderado por Lionel Messi y jugadores como Emiliano Martínez, Cristian Romero y Rodrigo De Paul.

A esa base consolidada se suma la irrupción de jóvenes como Franco Mastantuono, Claudio Echeverri y Nico Paz, encargados de garantizar la renovación técnica.

El principal activo de Argentina sigue siendo su flexibilidad táctica. Scaloni ha demostrado capacidad para modificar esquemas y registros durante los partidos, una elasticidad competitiva que compensa el desgaste natural de sus figuras más veteranas.

Entre las figuras que se pierden el torneo está Pablo Dybala, quien para muchos seria la nueva cara del futbol argentino, se pierde la oportunidad de asistir al que probablemente sea su último Mundial, a sus 32 años.

Inglaterra: el país de la mejor liga

Con Thomas Tuchel al mando, Inglaterra ha iniciado una transición marcada por el rigor táctico y físico.

La exclusión de Jack Grealish y Trent Alexander-Arnold de las prelistas simboliza el nuevo mensaje del seleccionador: nadie tiene el puesto garantizado. La prioridad es sostener una presión alta constante, incluso a costa de nombres mediáticos.

El dato más revelador es la enorme presencia de defensores en la estructura preliminar inglesa. Más que una apuesta conservadora, se trata de un intento por corregir las debilidades en transición defensiva.

En torno a Harry Kane, Inglaterra busca finalmente convertir su abundancia de talento en un título internacional.

Portugal: el retador

Portugal llega posiblemente con la mejor generación de futbolistas de su historia, jugadores primer nivel en todas las posiciones. El trabajo de Roberto Martínez ha logrado ensamblar experiencia, control técnico y explosividad.

El mediocampo integrado por Vitinha, Bruno Fernandes y Bernardo Silva aparece entre los más sofisticados del mundo por capacidad de circulación y gestión de ritmos.

Mientras tanto, Cristiano Ronaldo continúa siendo el símbolo competitivo de una generación histórica, respaldado por la velocidad devastadora de Nuno Mendes y Rafael Leão en banda izquierda.

Brasil: el máximo ganador

La llegada de Carlo Ancelotti representa un intento de reorganizar a una Brasil golpeada por la inestabilidad reciente.

El técnico italiano ha comenzado a implantar una versión más pragmática de la “Canarinha”, menos enfocada en el espectáculo y más preocupada por el equilibrio estructural.

El sistema propuesto gira alrededor de Vinícius Júnior y Raphinha, convertidos en los grandes referentes ofensivos del equipo. Junto a ellos, nombres como Joao Pedro, Savinho o el jovencito Endrick simbolizan el relevo generacional.

La apuesta por bloques compactos y transiciones rápidas sugiere un Brasil más realista que romántico: un equipo construido para competir desde la eficacia.

Países Bajos y el eterno sueño pendiente

Países Bajos vuelve a instalarse entre los aspirantes gracias a un modelo híbrido que mezcla control posicional y pragmatismo competitivo.

El núcleo creativo liderado por Frenkie de Jong y Ryan Gravenberch sostiene la identidad futbolística del equipo, mientras que la defensa encabezada por Virgil van Dijk y Micky van de Ven ofrece seguridad y velocidad correctiva.

La lesión de Xavi Simons limita las variantes ofensivas, obligando a depender en gran medida de la eficacia de Memphis Depay.

La gran incógnita neerlandesa vuelve a ser la misma de siempre: Dar el extra y sacar la casta, porque equipo y talento siempre han tenido siempre.

Hasta el 11 de junio

La gran conclusión que deja el panorama rumbo a 2026 es que el talento individual ya no garantiza el éxito. Las selecciones más sólidas son aquellas que han consolidado procesos reconocibles y automatismos colectivos.

Francia, España y Argentina parten con una ventaja evidente gracias a la continuidad de sus proyectos y la madurez táctica de sus estructuras. Portugal aparece como el aspirante capaz de imponerse al orden establecido, mientras que Inglaterra y Brasil todavía atraviesan procesos de reconstrucción competitiva.

En un torneo más largo, más exigente y más desgastante física y mentalmente que, cualquier edición anterior, sobrevivirá no necesariamente el equipo más brillante, sino el que se logre administrar mejor, y sea capaz de sostener su identidad durante 39 días de máxima pasión.


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Adrian Ordoñez Díaz

Futuro periodista. Amante de la naturaleza, el deporte y Cuba


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