¿Cómo la ONAT determina tus ingresos?

-“Yo pregunté en la oficina y me dijeron que ellos no saben explicarlo, que eso es por un cálculo.-Oye eso lo hicieron sacando un promedio diario: a diez pesos, tantas vueltas y ya. -El fallo ahí es que no ponen las roturas del carro…”

Frases como estas conviven entre los boteros de las diferentes piqueras de la capital. Cada uno de ellos dice saber, o trata de acertar, en la manera en que la ONAT calcula sus ingresos; pero entender este procedimiento y cómo se organiza, implica ir más allá.

Pensar que el pago de impuestos se realiza a partir de las características de cada ciudadano, es errado, pues las obligaciones que con el Presupuesto del Estado tiene cada contribuyente dependen completamente de la actividad que se ejerza. Estas, a su vez, se clasifican en dos sistemas de tributación: el régimen general y el régimen simplificado.

El régimen general de tributación recoge las actividades de mayor complejidad, dentro de las cuales se incluyen los arrendatarios, los transportistas, los dedicados al comercio minorista, entre otros. En estos casos el contribuyente deja registrado sus gastos y ganancias en el modelo de Declaración Jurada, documento que alberga, en la mayoría de los casos, tres impuestos: Ingresos personales, sobre Ventas y Servicios, y por la Utilización de la fuerza de trabajo; explica el director de Recaudación de la ONAT, Juan Carlos Vilaseca.

En Cuba, el impuesto sobre los Ingresos Personales se paga anualmente.Sin embargo, este tiene como característica que a su cuenta se efectúan pagos provisionales a través de cuotas mensuales establecidas por el Ministerio de Finanzas y Precios. El adelanto a pagar por este impuesto cada mes, debe ser respetado por el contribuyente.

Los impuestos sobre Ventas y los Servicios, por su parte, se liquidan mensualmente, siempre antes del día 20 de cada mes, aportando el 10% de los ingresos brutos obtenidos durante ese periodo. Y por último, el impuesto por la Utilización de la Fuerza de Trabajo, que solo se paga trimestralmente cuando en el negocio existan contratadas más de cinco personas. Si existiese personal contratado que excediera la cantidad mencionada anteriormente, entonces se pagaría también por las remuneraciones dadas a ese personal contratado.

A partir del cálculo de esos ingresos, se descuenta además la Seguridad Social, que depende de los ingresos previstos y otros gastos fiscalmente deducibles. Es válido aclarar que el porciento de gastos es diferente para cada actividad. En el caso específico de los trasportistas, por ejemplo, se les permite hasta un 40% de gastos deducibles, de ellos solo el 20% deben justificarlo legalmente, el otro 20% puede quedar injustificado.

Determinar los ingresos brutos de un cuentapropista en un año de trabajo depende completamente de la Declaración Jurada. Por tanto, al utilizar estos datos, los funcionarios de la ONAT presumen como verdadera esa información, y es a través de ella que calculan los ingresos.

Mensualmente, cuando se descuentan todos los gastos, los tributos y las cuotas mensuales pagadas por el contribuyente, el funcionario de la ONAT debe obtener como resultado el valor de un salario mínimo mensual que tiene en cuenta el salario promedio de la ciudad donde se ejerce la actividad. En el caso de La Habana, este año, por ejemplo, es de 449 pesos.

Si se declaran cantidades inferiores a las debidas, en atención a la actividad económica que se realiza, la ONAT establece una diferencia entre el dinero declarado y el que se debía haber pagado al finalizar el año, quedando esa cantidad como deuda del contribuyente con el Estado.

Al conversar con cuentapropistas, el descontento por los altos montos de deudarecibidos en el último año ha sido considerable y ellos lo han percibido como multas, sin embargo, es válido aclarar que se trata de una determinación de deuda, recogida en la Ley(enlace directo al artículo 118 y 119 de la Ley tributaria), y compuesta por los siguientes elementos:

  • Recargo por no presentar en tiempo la Declaración Jurada: oscila de 100-600 CUP para las personas naturales y de 1000-2000 CUP para las personas jurídicas.
  • Multa por falsear información en la declaración jurada: oscila entre 250-3000 CUP y de 1000-5000 CUP para las personas jurídicas.
  • Principal: diferencia que se dejó de pagar.

A pesar de que la Declaración Jurada es el principal instrumento de información de la ONAT para determinar los ingresos de cada contribuyente, Esperanza Recio Socarrás, Vicejefa primera de la ONAT, asegura que cuentan además con una base de datos donde recogen los pagos realizados mensualmente por cada cuentapropista. La oficina, además, ejecuta durante el año estudios enmarcados en caracterizar las actividades, la forma en que se desempeñan los contribuyentes, los ingresos que generan, y toda una serie de especificidades que los ayuda a determinar en la práctica cómo se desarrolla el trabajo por cuenta propia.

Según explica Juan Carlos Vilaseca, llevar a cabo los estudios de las diferentes actividades es muy simple, pues cada trabajador de la ONAT se comporta como un fiscalizador; debe ser capaz de interactuar, observar y analizar el proceder de los cuentapropistas. Un ejemplo de esta tarea se evidencia en el siguiente análisis realizado por la ONAT se comporta como un fiscalizador; debe ser capaz de interactuar, observar y analizar el proceder de los cuentapropistas. Un ejemplo de esta tarea se evidencia en el siguiente análisis realizado por la ONAT:

Un transportista dedicado solamente a esa actividad, a tiempo completo hace al día como mínimo 4 recorridos, un total de 8 vueltas, a un precio de 10 pesos. Supongamos que ese almendrón puede montar solamente 4 personas por viaje y todas ellas hacen el recorrido completo. A partir de ahí podemos decir que hemos trasladado 32 personas, por 10 pesos cada una: 320 pesos diarios. Calculando eso por 5 días a la semana, sin contar sábado y domingo obtenemos un total de 1600 pesos semanales. Al multiplicar por 50 semanas se llega a un total de 80 000 pesos anuales como mínimo.

Teniendo en cuenta este estudio presuntivo, un transportista debe declarar mensualmente alrededor de 6400 pesos. Si declara muy por debajo de esa cantidad, la ONAT le exige una justificación de esa diferencia o de lo contrario lo reconoce como subdeclarante.

Al igual que existen diferentes actividades, asegura Esperanza Recio, Vicejefa primera de esta entidad, la ONAT reconoce cuán diferente es para cada persona el ejercicio de una misma actividad. Además, como institución, alega la posibilidad de no estar exenta de errores a la hora de realizar estas determinaciones de deudas, por ello, al igual que castiga por incumplimientos, verifica su trabajo ante la reclamación de los contribuyentes. Los procesos de Alzada y Reforma son los que se llevan adelante cuando el contribuyente está inconforme con la decisión de la Administración Tributaria.

Este tema resulta sumamente complejo, tanto para la Administración Tributaria como para los trabajadores por cuenta propia. Si bien la ONAT no tiene métodos totalmente fiables para demostrarle al contribuyente sus ganancias, sus cálculos no se alejan mucho de la realidad. Ambas partes defenderán siempre sus intereses a la hora de declarar y determinar ganancias.